Navidad, esa época en que cada uno saca lo peor de si mismo pero que tapa con un puñado de regalos. La magia...no sé donde quedó, pero yo ya no veo nada mas que envoltorios vacíos. Fingir es lo que toca para que los demás lo lleven con relativa facilidad, ya que dichas fechas son para recordar, y por desgracia el ser humano, dramático por naturaleza, no sabe recordar sin llorar por dentro.
Feliz Navidad
viernes, 24 de diciembre de 2010
lunes, 15 de noviembre de 2010
Algo nuevo
Creer nunca fue tan difícil para mi. Construyes ilusiones que se rompen, pero cada vez golpean más fuerte. Me he marcado ciertas metas y haciendo balance no he conseguido prácticamente ninguna. De hecho estoy en punto muerto, en una de esas situaciones en las que nunca quise verme. Temo paralizarme y no ser capaz de encaminar mi vida. Siempre el miedo, no cojo el toro por los cuernos, no le hecho cara a la vida. Tengo tanto que demostrarme a mi misma que odio la idea de que algo pueda salir mal.
Mi manera de pensar es la misma de siempre, lo que ha cambiado es la manera de afrontarlo. Por eso aun con todo, a pesar del temor, sonrío y me lo tomo como un reto, por ahora la energía es la correcta y todo parece estar, en cierto modo, donde tiene que estar. Quizá esto me enseñe más de lo que he aprendido hasta ahora. Puede ser que haya tomado la decisión equivocada pero se dice que de los errores también se aprende, solo hay que saber levantarse, meter primera y arrancar. He fallado una vez y haré lo necesario para no hacerlo una segunda.
Por lo que parece este puede ser el inicio de algo nuevo, aunque no me haré demasiadas ilusiones. No quiero ser ambiciosa pero debo serlo. Quiero creer en mi y en lo que puedo hacer, porque aunque sea poco siempre es mejor que nada.
Mi manera de pensar es la misma de siempre, lo que ha cambiado es la manera de afrontarlo. Por eso aun con todo, a pesar del temor, sonrío y me lo tomo como un reto, por ahora la energía es la correcta y todo parece estar, en cierto modo, donde tiene que estar. Quizá esto me enseñe más de lo que he aprendido hasta ahora. Puede ser que haya tomado la decisión equivocada pero se dice que de los errores también se aprende, solo hay que saber levantarse, meter primera y arrancar. He fallado una vez y haré lo necesario para no hacerlo una segunda.
Por lo que parece este puede ser el inicio de algo nuevo, aunque no me haré demasiadas ilusiones. No quiero ser ambiciosa pero debo serlo. Quiero creer en mi y en lo que puedo hacer, porque aunque sea poco siempre es mejor que nada.
viernes, 22 de octubre de 2010
Menú del día
Menú del día:
-Sopa de autocompasión.
-Entrecot de incertidumbre con salsa de dudas.
-Tarta de desesperación y un chupito de alegría.
En este local no encontrará su lugar, búsquelo y vuelva entonces.
-Sopa de autocompasión.
-Entrecot de incertidumbre con salsa de dudas.
-Tarta de desesperación y un chupito de alegría.
En este local no encontrará su lugar, búsquelo y vuelva entonces.
martes, 22 de junio de 2010
Noche
Desesperación. Pausa, una lágrima resbala por la mejilla. Preguntas sin respuesta impiden que concilies el sueño. Echas de menos todo lo que tuviste y perdiste, todo lo que no tienes y quieres. Más vueltas, el sudor recorre un cuerpo angustiado. Cada segundo retumba en tu cabeza, como si se tratase del ruido de un martillo en el pavimento, y deseas que se pare, que te dé un respiro. Horas ahogadas en un mar de autocompasión. Los primeros rayos de sol entran por tu ventana. El canto de los pájaros parece callar el tic tac del reloj. Toda la frustración parece amainar con el día. Olvidas por momentos la oscura soledad que te oprimía horas antes. Bañada en un río de indiferencia y por ratos de felicidad que se tiñe de negro con el último hilo de luz. Con el silencio de la noche tus pensamientos parecen gritar de nuevo. Deseas que llegue el día, que canten los pájaros. Pero parece que tu condena nocturna se alarga cada vez más. Desesperación...
sábado, 12 de junio de 2010
I miss you =)
-Pásate por mi casa este fin de semana
Fue lo último que pude decirte antes de que te fueras. Creo que aún no lo he asimilado del todo. No se quien ha inventado este sistema pero está defectuoso. Cuantas cosas sin decir, cuantos momentos imaginarios he construido desde ese día, como he cambiado y que igual sigo. Me propuse expresar mis sentimientos por si se me arrebataba la oportunidad y el progreso ha sido mínimo. Quise vivir sin miedos por ti, deseaba construir mi existencia sin temores y no he sido capaz. Me diste una gran lección, me bajaste de las nubes y me mostraste la crudeza de la realidad. Me arrepiento de todo lo que no te he dicho, siento un vacío inmenso por todos los abrazos que no puedo darte, por todo el tiempo que he perdido por tonterías de una niña inmadura y del orgullo. Y justo cuando todo podía volver a ser como antes, te arrancan de mi vida. Cada recuerdo de mi infancia está pintado con tu presencia, y aunque hubo un momento que dejé de verte tan a menudo, sabía que estabas ahí y podía estar contigo cuando me apeteciese. No sé por que hago esto, quizás sea por que he intentado aparentar fortaleza e indiferencia para no ofender a nadie que te quisiese más que yo, y ahora, que otra vez más mi cuerpo se me queda pequeño, necesito sacarlo fuera. Te quiero y jamás te olvidaré. Feliz cumpleaños preciosa =)
Fue lo último que pude decirte antes de que te fueras. Creo que aún no lo he asimilado del todo. No se quien ha inventado este sistema pero está defectuoso. Cuantas cosas sin decir, cuantos momentos imaginarios he construido desde ese día, como he cambiado y que igual sigo. Me propuse expresar mis sentimientos por si se me arrebataba la oportunidad y el progreso ha sido mínimo. Quise vivir sin miedos por ti, deseaba construir mi existencia sin temores y no he sido capaz. Me diste una gran lección, me bajaste de las nubes y me mostraste la crudeza de la realidad. Me arrepiento de todo lo que no te he dicho, siento un vacío inmenso por todos los abrazos que no puedo darte, por todo el tiempo que he perdido por tonterías de una niña inmadura y del orgullo. Y justo cuando todo podía volver a ser como antes, te arrancan de mi vida. Cada recuerdo de mi infancia está pintado con tu presencia, y aunque hubo un momento que dejé de verte tan a menudo, sabía que estabas ahí y podía estar contigo cuando me apeteciese. No sé por que hago esto, quizás sea por que he intentado aparentar fortaleza e indiferencia para no ofender a nadie que te quisiese más que yo, y ahora, que otra vez más mi cuerpo se me queda pequeño, necesito sacarlo fuera. Te quiero y jamás te olvidaré. Feliz cumpleaños preciosa =)
martes, 8 de junio de 2010
La libertad de la venganza
-Corre!!!
Le hice caso, me puse a correr. No fui consciente de cuantos minutos me separaban de él, ni cuantos pensamientos pasaron por mi cabeza en ese trayecto. Cuando el cansancio impidió a mis piernas dar un paso más decidí sentarme. Fuera un error, no debería haber huido, tenía que volver y llevarlo de allí conmigo. Tenía que llamar a Geert. Cogí mi colgante y lo hice sonar, ahora tocaba esperar. Deseé que no le pasase nada a Fremont, por muy mal que nos llevásemos él era mi hermano. Unos minutos después un grandioso dragón rojo volaba sobre mi cabeza, la fortaleza y valentía de aquel animal hacían honor a su nombre. Bajó para que pudiera subirme.
-Tenemos que ir a por Fremont, estaba en malas condiciones cuando le dejé
Geert alzó el vuelo, hacía meses que no montaba en su lomo. Lo llamaba solo en casos de emergencia, un dragón llamaba mucho la atención y su piel en el mercado se vendía a alto precio.
-Estamos llegando, ten cuidado, no quiero ser descubierta antes de tiempo.
Mi hermano seguía luchando contra aquellos desgraciados. Esos bandidos habían matado a nuestros padres, les interrumpían en la búsqueda de mi dragón, puro negocio, querían matarlo y enriquecerse a su costa. Fremont nos sacó a Geert y a mi de casa a tiempo. Desde aquella, mi amado dragón se refugiaba en las montañas del sur y nosotros habíamos jurado matar a quienes por dinero habían destruido una familia. No lograba entender el egoísmo de la gente, ni de lo fácil que resultaba matar si de dinero se trataba. Los habíamos seguido durante largo tiempo y encontramos su escondite en un bosque del interior. Cegados por el odio nos inmiscuimos en una lucha que, lejos de cogerlos por sorpresa, casi nos había costado la vida.
Le indiqué a Geert que se escondiese y esperase. Le supliqué que solo entrase en escena si nos veía en peligro. El combate cuerpo a cuerpo no era lo mio así que me acerqué al lugar donde estaba en curso la batalla me oculté entre la maleza y desenvainé mi arco. Fremont había matado a uno de ellos pero aún estaba en clara desventaja, tres hombres lo acorralaban y él se defendía con gran decisión a pesar del notable cansancio. Cogí una de mis flechas, armé mi arco y me concentré. La flecha se hundió en la pierna de un bandido y creó la confusión. Mi hermano aprovechó el momento para asestar un mandoble a uno de aquellos miserables acabando con su asquerosa vida. Cogí otra flecha, esta vez fue directa a la sien de uno de ellos. El último, en un intento fallido de encontrar el origen de aquellas flechas, descuidó la retaguardia firmando así su muerte. Salí de mi escondite para abrazar a mi hermano.
-Ivonne, nunca me haces caso...pero gracias
-¿No te da vergüenza que te salve tu hermana menor?
Geert salió de entre los árboles y vino hacia nosotros. La emoción de Fremont al verle se reflejaba en sus ojos.
-Mi pequeño dragón, como te he echado de menos
-¿Y bien, ahora a donde vamos?
-Nos refugiaremos en las montañas donde Geert ha estado todo este tiempo, he oído que cerca hay un pequeño pueblo que protege a criaturas como nuestro dragón, así no nos sentiremos tan solos.
-¿Y que haremos allí?
-Empezar una nueva vida, lejos de venganzas y el afán de riqueza.
-Eso suena bien. Vamos Geert, quiero empezar a vivir antes del amanecer.
Llegamos con las primeras luces del alba, el pueblo era maravilloso con un tono familiar que invitaba a recorrer sus calles. Nada más pisé tierra ya no quise irme de allí. La gente era amable y además olía a chocolate...como el que hacía mamá.
Le hice caso, me puse a correr. No fui consciente de cuantos minutos me separaban de él, ni cuantos pensamientos pasaron por mi cabeza en ese trayecto. Cuando el cansancio impidió a mis piernas dar un paso más decidí sentarme. Fuera un error, no debería haber huido, tenía que volver y llevarlo de allí conmigo. Tenía que llamar a Geert. Cogí mi colgante y lo hice sonar, ahora tocaba esperar. Deseé que no le pasase nada a Fremont, por muy mal que nos llevásemos él era mi hermano. Unos minutos después un grandioso dragón rojo volaba sobre mi cabeza, la fortaleza y valentía de aquel animal hacían honor a su nombre. Bajó para que pudiera subirme.
-Tenemos que ir a por Fremont, estaba en malas condiciones cuando le dejé
Geert alzó el vuelo, hacía meses que no montaba en su lomo. Lo llamaba solo en casos de emergencia, un dragón llamaba mucho la atención y su piel en el mercado se vendía a alto precio.
-Estamos llegando, ten cuidado, no quiero ser descubierta antes de tiempo.
Mi hermano seguía luchando contra aquellos desgraciados. Esos bandidos habían matado a nuestros padres, les interrumpían en la búsqueda de mi dragón, puro negocio, querían matarlo y enriquecerse a su costa. Fremont nos sacó a Geert y a mi de casa a tiempo. Desde aquella, mi amado dragón se refugiaba en las montañas del sur y nosotros habíamos jurado matar a quienes por dinero habían destruido una familia. No lograba entender el egoísmo de la gente, ni de lo fácil que resultaba matar si de dinero se trataba. Los habíamos seguido durante largo tiempo y encontramos su escondite en un bosque del interior. Cegados por el odio nos inmiscuimos en una lucha que, lejos de cogerlos por sorpresa, casi nos había costado la vida.
Le indiqué a Geert que se escondiese y esperase. Le supliqué que solo entrase en escena si nos veía en peligro. El combate cuerpo a cuerpo no era lo mio así que me acerqué al lugar donde estaba en curso la batalla me oculté entre la maleza y desenvainé mi arco. Fremont había matado a uno de ellos pero aún estaba en clara desventaja, tres hombres lo acorralaban y él se defendía con gran decisión a pesar del notable cansancio. Cogí una de mis flechas, armé mi arco y me concentré. La flecha se hundió en la pierna de un bandido y creó la confusión. Mi hermano aprovechó el momento para asestar un mandoble a uno de aquellos miserables acabando con su asquerosa vida. Cogí otra flecha, esta vez fue directa a la sien de uno de ellos. El último, en un intento fallido de encontrar el origen de aquellas flechas, descuidó la retaguardia firmando así su muerte. Salí de mi escondite para abrazar a mi hermano.
-Ivonne, nunca me haces caso...pero gracias
-¿No te da vergüenza que te salve tu hermana menor?
Geert salió de entre los árboles y vino hacia nosotros. La emoción de Fremont al verle se reflejaba en sus ojos.
-Mi pequeño dragón, como te he echado de menos
-¿Y bien, ahora a donde vamos?
-Nos refugiaremos en las montañas donde Geert ha estado todo este tiempo, he oído que cerca hay un pequeño pueblo que protege a criaturas como nuestro dragón, así no nos sentiremos tan solos.
-¿Y que haremos allí?
-Empezar una nueva vida, lejos de venganzas y el afán de riqueza.
-Eso suena bien. Vamos Geert, quiero empezar a vivir antes del amanecer.
Llegamos con las primeras luces del alba, el pueblo era maravilloso con un tono familiar que invitaba a recorrer sus calles. Nada más pisé tierra ya no quise irme de allí. La gente era amable y además olía a chocolate...como el que hacía mamá.
sábado, 5 de junio de 2010
Tiempo...
Hoy ha sido unos de esos días en el que te das cuenta de como ha cambiado todo, de lo distinta que eres a pesar de no haber transcurrido mucho tiempo y eres consciente de lo mucho que cambiará tu vida, y tú con ella. El pasado me atormenta, el presente me da miedo y el futuro me deprime. El tiempo me está matando. Me gustaba mi yo anterior...o no, la verdad todavía no se muy bien quien soy ni como he llegado hasta aquí, ni si me gusta el cambio, difícilmente puede conocerme alguien en ese estado. Y cuando me acostumbre ya seré otra persona. Nadie logrará conocerme nunca. A lo mejor el tiempo lo aclara todo...lo dudo. Quizás la solución sea no pensar...imposible para mi. Me ahogo en mis emociones, todas ellas contradictorias. Justicia, lealtad, amor...términos tan abstractos que dudo que existan. Me pregunto si el destino y la suerte son reales o si son algo imaginario utilizados como culpables para eses que, como yo, no son capaces de encontrar la respuesta a miles de cosas que pasan a diario. De hecho no creo en la mayoría de los sentimientos que el ser humano dice tener y sin embargo no hago otra cosa que buscar a alguien que tenga lo que no existe, incluso me sorprendo buscándolo en mi misma.¿ De que estábamos hablando? Ah, ya me acuerdo, de parar el tiempo y aclarar mi cabeza, si...creo que era eso.
sábado, 15 de mayo de 2010
Pequeños detalles
Me encantan los pequeños detalles, son lo que hacen distinto cada día, son un rayo de luz en medio de la oscuridad. Me encanta esa sensación de energía después de estar enfermo, el aire fresco en un verano sofocante o el calor del sol en un invierno interminable. Ver una estrella fugaz en el momento en el que levantas la vista hacia el cielo en una noche llena de soledad, encontrar esa canción que hacía tiempo que tenías en mente, recibir un abrazo justo en el momento que lo necesitas. Que te preparen tu comida favorita después de un día horrible, la sensación de libertad al terminar tus obligaciones, el sentimiento de realización al hacer algo de lo que no te creías capaz. Me encanta que me dediquen una sonrisa, escuchar a los pájaros cantar cuando te despiertas, sentir ese agradecimiento cuando alguien hace algo por ti, ese cosquilleo en el estómago cuando ves a la persona que te gusta, un baño al final de un día agotador, el alivio al beber agua fresca cuando tienes sed, encontrar la solución al algo que llevas tiempo dando vueltas. Contemplar el ocaso y el amanecer sabiendo que al día siguiente podrás volver a ver ese espectáculo maravilloso, las cosquillas que produce la hierva en los pies descalzos, tumbarse en cama cuando el cansancio se apodera de tu energía, sentir el beso de una madre cuando cree que estás durmiendo. Me encantan los pequeños detalles porque son los que me hacen sentir realmente viva, conservan mi humanidad, renuevan mi fe y me arrancan una sonrisa.
miércoles, 5 de mayo de 2010
Reflexiones de un astro exiliado
Si, ahí estaba yo, contemplando el cielo nocturno, pensando en lo pequeña que me sentía. Veo las estrellas como puntos luminosos, aparentemente diminutos, pero desde allí ni siquiera pueden vernos. Aquí, en una prisión de pensamientos y vivencias protegidos por una coraza tan fácil de corromper, tan fácil de destruir que me hace sentir impotente y me atormenta. Rodeada de seres tan dependientes que aún cuando necesitan una vida propia la comparten. Hueso y carne que tienen miedo a que la muerte se los lleve en soledad, a no permanecer en el corazón de nadie, miedo a que esa guadaña siegue una vida vacía. Me limito a observar, no juego ningún papel, ellos tampoco, pero los aires de grandeza les impide ver más allá. Se aferran a la vida como el último rayo de luz del ocaso a su cielo, pero el sol volverá y ellos se convertirán en ceniza y aún siendo conscientes de ello, destruyen cuanto se interpone en su camino, no se paran a contemplar la belleza de las cosas que los rodean, no aprovechan el corto camino que les lleva a su fin. Seres egoístas e ingenuos que creyendo que viven mueren un poco cada día. Y yo, contemplando el cielo lleno de estrellas echaba de menos mi casa, desterrada por desear lo prohibido me había encontrado con este mundo donde habitaba una raza decepcionante. Castigada a vivir como ellos, a ser como ellos... solo compartía una cosa con los humanos y por eso ahora estaba en el exilio. Porque un día me pregunté que habría más allá, porque un día me llené de ilusiones y esperanzas sobre un mundo que está muriendo, porque un día llegué y la realidad me golpeó y ya era demasiado tarde para enmendar mi error...y ahora solo deseo volver y vivir como lo hacen las estrellas
domingo, 2 de mayo de 2010
El sueño ilusorio
No sabía lo cansada que estaba hasta que me metí en cama. Me tumbé mirando hacia arriba, apagué la luz y miré hacia la oscuridad, repasando el día. Una jornada muy intensa, decidí cualificar así mi ajetreado aniversario. Había cumplido los deseados veinte y como siempre esa noche tocaba hacer balance del año anterior e imaginarme que me depararía el siguiente. Otro año decepcionante, aparte de empezar mi ansiada carrera no conseguía acordarme de un par de cosas mas reseñables que fuesen buenas. Respecto a las malas la lista se hacía interminable, otro año sin lo que mas deseaba, otro año sumida en la mas profunda de las soledades, y otra vez tocaba preguntarse el por qué de ello, a pesar de tener amigos la vida me había prohibido durante largo tiempo eso a lo que algunos afortunados llaman amor, y a pesar de ser joven, estar cuatro años sin nadie a quien amar de verdad empezaba a pasar factura. Seguía pensando en ello cuando un ruido fuera me devolvió a la realidad. Esperé pero no se escuchaba nada así que me acomodé en cama y decidí que lo mas prudente era dormir, el día había sido un ir y venir y estaba agotada. Fue entonces cuando lo escuché otra vez, mas cerca, mas nítido...eran pasos, se pararon en mi ventana. Golpearon el cristal y yo muerta de miedo me escondí entre las sábanas intentado protegerme. Alguien dijo mi nombre, conocía esa voz. Mi corazón pensó en salirse del pecho, abrí la ventana con apuro y ahí estaba el...tan guapo como siempre, con su gesto aparentemente impasible que me hacía sentir escalofríos.
-Estás preciosa en pijama-dijo mientras una sonrisa aparecía por fin en su rostro
-¿Que haces aquí, ha pasado algo, estás bien?
Se acercó a mi, cogió mi rostro y me besó con dulzura
-Siento haber tardado tanto
Desperté deseando que aquel sueño no acabase nunca, eran las cinco de la mañana, me había dormido mientras hacía balance de lo que fueran mis dieciocho años. Como siempre mis esperanzas se reflejaban en mis sueños, y como siempre, al volver a la realidad sentía esa sensación de frío y soledad que últimamente tan común era en mi. Me acomodé en mi cama, agudicé el oído pero nada se escuchaba fuera aparte de la lluvia. “Será mi destino vivir de ilusiones” pensé. Así que me dormí deseando que aquel sueño fuese premonitorio, creando nuevas esperanzas que se romperían en un año, cuando hiciese balance de mis diecinueve y no escuchase ningún ruido tras mi ventana...solo lluvia.
-Estás preciosa en pijama-dijo mientras una sonrisa aparecía por fin en su rostro
-¿Que haces aquí, ha pasado algo, estás bien?
Se acercó a mi, cogió mi rostro y me besó con dulzura
-Siento haber tardado tanto
Desperté deseando que aquel sueño no acabase nunca, eran las cinco de la mañana, me había dormido mientras hacía balance de lo que fueran mis dieciocho años. Como siempre mis esperanzas se reflejaban en mis sueños, y como siempre, al volver a la realidad sentía esa sensación de frío y soledad que últimamente tan común era en mi. Me acomodé en mi cama, agudicé el oído pero nada se escuchaba fuera aparte de la lluvia. “Será mi destino vivir de ilusiones” pensé. Así que me dormí deseando que aquel sueño fuese premonitorio, creando nuevas esperanzas que se romperían en un año, cuando hiciese balance de mis diecinueve y no escuchase ningún ruido tras mi ventana...solo lluvia.
miércoles, 28 de abril de 2010
...
Arropada por mi soledad, cubierta por ese dulce manto que aparenta fortaleza, escondo mis emociones y mis sueños.
Ahí he construido mi refugio, un lugar donde estar a salvo para conservar mi humanidad. Y tras ese manto, yo lucho por salir, mostrarme transparente al mundo sin ningún tipo de temor... y es ese temor es el que me agarra,me empuja hacia la oscuridad de mi soledad, me arropa y me dice que así, al menos, no me harán daño.
Pero...¿de que vale conservar mi humanidad si no puedo compartirla con nadie? siendo así y por naturaleza la perderé de igual modo, así que empiezo a sentirme atrapada...ser valiente ahora y apartar mis temores es una decisión difícil de tomar pero no hay mas caminos que seguir, si no lo consiguiera mi refugio pasaría a llamarse prisión, y adoro tanto mi libertad como miedo tengo a vivir siendo libre.
domingo, 7 de marzo de 2010
Bienvenidos
Hola a todos, he decidido, después de mucho, crear un blog con el fin de saciar mis ansias creativas e intentar que pase un buen rato quien se pase por aquí. Espero que sea de vuestro agrado
Suscribirse a:
Entradas (Atom)