Arropada por mi soledad, cubierta por ese dulce manto que aparenta fortaleza, escondo mis emociones y mis sueños.
Ahí he construido mi refugio, un lugar donde estar a salvo para conservar mi humanidad. Y tras ese manto, yo lucho por salir, mostrarme transparente al mundo sin ningún tipo de temor... y es ese temor es el que me agarra,me empuja hacia la oscuridad de mi soledad, me arropa y me dice que así, al menos, no me harán daño.
Pero...¿de que vale conservar mi humanidad si no puedo compartirla con nadie? siendo así y por naturaleza la perderé de igual modo, así que empiezo a sentirme atrapada...ser valiente ahora y apartar mis temores es una decisión difícil de tomar pero no hay mas caminos que seguir, si no lo consiguiera mi refugio pasaría a llamarse prisión, y adoro tanto mi libertad como miedo tengo a vivir siendo libre.