Creer nunca fue tan difícil para mi. Construyes ilusiones que se rompen, pero cada vez golpean más fuerte. Me he marcado ciertas metas y haciendo balance no he conseguido prácticamente ninguna. De hecho estoy en punto muerto, en una de esas situaciones en las que nunca quise verme. Temo paralizarme y no ser capaz de encaminar mi vida. Siempre el miedo, no cojo el toro por los cuernos, no le hecho cara a la vida. Tengo tanto que demostrarme a mi misma que odio la idea de que algo pueda salir mal.
Mi manera de pensar es la misma de siempre, lo que ha cambiado es la manera de afrontarlo. Por eso aun con todo, a pesar del temor, sonrío y me lo tomo como un reto, por ahora la energía es la correcta y todo parece estar, en cierto modo, donde tiene que estar. Quizá esto me enseñe más de lo que he aprendido hasta ahora. Puede ser que haya tomado la decisión equivocada pero se dice que de los errores también se aprende, solo hay que saber levantarse, meter primera y arrancar. He fallado una vez y haré lo necesario para no hacerlo una segunda.
Por lo que parece este puede ser el inicio de algo nuevo, aunque no me haré demasiadas ilusiones. No quiero ser ambiciosa pero debo serlo. Quiero creer en mi y en lo que puedo hacer, porque aunque sea poco siempre es mejor que nada.