Querida yo del futuro:
Te sorprenderá que sea lo suficiente optimista para creer que lo leerás, no era una de tus cualidades. No sé como te irá, espero que seas medianamente feliz.
Te escribo para decirte que fuiste cobarde e insegura al menos hasta los veinte años. Y cuando apartaste esos dos obstáculos...te salió mal. Aprendiste, pero lo incorrecto. Lo que te enseñaron esos tropiezos no fue otra cosa que a ser más desconfiada, contigo misma y con los demás.
Te has sorprendido soñando noche tras noche con cosas que podrías tener pero no te atreviste a coger. No arriesgabas casi nada, por eso no ganabas nunca, pero si que seguías perdiendo. Intentaste cambiar, no tu forma de ser, si no tu manera de afrontar las cosas. Pero no te salió demasiado bien, diste algún paso en la dirección correcta (fue una sensación agradable, no se si te habrás sentido así más veces) pero te perdiste, ya sabes...un poco lo de siempre, el miedo.
Te juzgabas demasiado, aunque eso no se si te venía mal o bien...Espero que te hayas acostumbrado a recordar las cosas que has dejado escapar de una manera que te afecte menos. Lo que se fue por si solo ya lo tenías controlado, nada de pasos atrás.
Lo que definía tu vida entonces era el miedo, así que hazme un favor si algo de eso sigue presente en tu vida... Abandona esos temores, no desperdicies ninguna oportunidad más por miedo a perder. No es así como funciona y lo sabes. Una negativa no es el fin del mudo, no te hace peor, no es un fracaso. Es simplemente la manera de decirte que sigas buscando, que le eches agallas y lo sigas intentando.( Ya lo sé, es curioso que lo diga cuando no supe aplicarme el cuento)
Hazme otro favor: no te rías demasiado, ya sé que es un churro y ese último párrafo podría estar sacado de un libro de autoayuda.
Atentamente:
TuYoDelPasado, que no tiene ni idea de por que ha hecho esto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario